Antidepresivos para tratar el dolor crónico

Antidepresivos para tratar el dolor crónico

 

 

 

 

Muchos pacientes con dolor crónico reciben tratamiento a base de medicamentos antidepresivos.  Generalmente al indagar sobre su medicación y encontrarse con el hecho de que reciben medicamentos para la depresión pueden sentirse algo confundidos, especialmente si su dolor no se acompaña de cambios en las emociones. Sin embargo, la prescripción de antidepresivos para tratar el dolor se basa en la eficacia de estos medicamentos en personas con dolor crónico.

Al tratar el dolor crónico se emplean varios tipos de medicamentos.  Esta condición puede ameritar que los analgésicos se empleen en combinación con fármacos que tienen un mecanismo de acción diferente, llamados medicamentos coadyuvantes. Los principales medicamentos coadyuvantes son los fármacos conocidos como antidepresivos.

¿Qué son los antidepresivos?

 

Se trata de un grupo muy amplio de medicamentos. Estos fármacos son usados principalmente para tratar la depresión. Una condición que se caracteriza por una tristeza extrema que afecta profundamente la calidad de vida de quien la padece.

Los antidepresivos han mostrado tener además la capacidad de potenciar el efecto analgésico de los medicamentos habitualmente usados para aliviar el dolor.  Esto se logra gracias a su capacidad de incrementar el efecto calmante de los analgésicos, lo que ha llevado a usar antidepresivos para tratar el dolor, más que por un efecto calmante sobre el dolor en sí.

Los antidepresivos potencian el efecto analgésico de otros medicamentos

Cabe destacar que este efecto potenciador se obtiene a dosis inferiores a las que estos medicamentos actúan como antidepresivos.  Por tal razón, si bien una persona con dolor crónico puede estar deprimida, el tratamiento de la depresión con estos medicamentos se efectúa con una dosis distinta a la necesaria para alcanzar el efecto coadyuvante, incluso el antidepresivo a usar puede ser diferente.

 

¿Por qué los antidepresivos ayudan a eliminar el dolor?

 

Los medicamentos antidepresivos aumentan los niveles de algunos neurotransmisores en el cerebro.  Los neurotransmisores son sustancias producidas por las células nerviosas o neuronas con la finalidad de comunicarse entre sí.

En el cerebro existen diversas áreas, cada una con una función bien definida. La percepción y la respuesta frente al dolor tiene sus áreas. En el cerebro hay una estructura llamada tálamo, que junto con la médula espinal constituye los centros encargados de procesar los estímulos dolorosos.

El tálamo recibe información del exterior, la procesa y envía una respuesta.  Este sistema cuenta con un mecanismo inhibidor de las señales dolorosas, es decir, contamos con sistemas que permiten disminuir el dolor e incluso eliminarlo.  Entre los neurotransmisores relacionados con los efectos analgésicos propios se encuentran las encefalinas, se trata de unas moléculas similares a la morfina que se encuentran principalmente en la medula espinal. Otros neurotrasmisores relacionados con las vías del dolor son la serotonina y la noradrenalina.

Uno de los mecanismos relacionados con el desarrollo de dolor crónico es el funcionamiento inadecuado de estos sistemas, especialmente cuando su alteración lleva a que existan niveles bajos de serotonina y noradrenalina. Los antidepresivos actúan aumentando los niveles de estas sustancias lo que además de estabilizar las emociones, ayuda a regularizar el funcionamiento de los mecanismos relacionados con el procesamiento del dolor.

Por esta razón es habitual que se usen medicamentos antidepresivos para tratar el dolor.  Lo que se busca es nivelar los niveles de neurotransmisores en el cerebro que ayudaran a que los analgésicos logren alcanzar un mayor efecto, y por lo tanto un mayor alivio del dolor.

 

Existen varios tipos de antidepresivos

 

Los antidepresivos son medicamentos que se distribuyen en varios grupos según sus efectos en los distintos neurotransmisores.

Los más usados en el tratamiento del dolor son: Amitriptilina, Imipramina, Desipramina, Duloxetina y Venlafaxina.

Estos medicamentos son por lo general bien tolerados.  Sus principales efectos adversos incluyen sequedad de la boca, sequedad de los ojos, somnolencia, estreñimiento y retención de orina.  La magnitud de los efectos dependerá del tipo de antidepresivo usado.

 

Algunas recomendaciones que debes seguir a la hora de tomar antidepresivos para tratar el dolor

 

Las personas que reciben antidepresivos pueden desarrollar algunas molestias al principio del tratamiento.  Estas suelen ir pasando con el paso de los días.

A continuación encontrarás algunos consejos que serán de utilidad para aminorar estos efectos:

Sequedad bucal.  Procure tomar abundante agua.  Se recomienda tener a mano un envase con agua, incluso durante la noche.

Cansancio. Algunas personas pueden desarrollar fatiga o cansancio.  La mejor forma de contrarrestar esta molestia es tomar la medicación al acostarse, igualmente es de ayuda realizar actividad física regular o incluir una siesta durante el día.

Náuseas.  Una buena forma de evitar esta molestia es tomar el antidepresivo con los alimentos. También es de ayuda hacer comidas menos abundantes varias veces al día.

Aumento de peso.  Algunos antidepresivos pueden llevar al aumento de peso por una combinación de retención de líquidos y aumento del apetito.  Esto puede contrarrestarse al incrementar la actividad física y bajar el consumo de carbohidratos y grasas.

Alteraciones sexuales.  Las personas que usan antidepresivos para tratar el dolor pueden experimentar una disminución del apetito sexual o incluso una dificultad para alcanzar el orgasmo. Una forma de contrarrestar este efecto es usando un antidepresivo que pueda usarse una vez al dia y mantener la actividad sexual antes de la toma.  A veces puede ser necesario descansar uno o mas días a la semana (suspender la toma).

 

Los antidepresivos deben usarse con cautela en los adultos mayores

 

Los efectos secundarios de los antidepresivos pueden ser más severos en los adultos mayores, incluso empleando dosis bajas de antidepresivos para tratar el dolor.

En los ancianos la sequedad bucal y ocular suele ser más molesta.  En el caso de la presencia de aumento de tamaño de la próstata, estos medicamentos pueden agravar la dificultad para orinar.

Un efecto adverso que ocurre con mayor frecuencia en los mayores de 65 años es la alteración de la actividad del corazón, lo que favorece la aparición de arritmias cardíacas.  Otro efecto cardiovascular común en esta población es la hipotensión ortostática, se trata de una sensación de desvanecimiento que ocurre cuando la persona se incorpora de forma rápida.

 

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