Beneficios del ejercicio para las articulaciones

La práctica regular de algún tipo de actividad física es capaz de ayudar a prevenir y aliviar las molestias asociadas con la enfermedades reumáticas. Te explicamos una gran cantidad de beneficios del ejercicio para las articulaciones, que te ayudarán a motivarte e incorporarlo como parte de tu vida diaria.

Las articulaciones son estructuras en las que los huesos se unen entre si.  La mayoría de las veces estas uniones deben permitir el movimiento.  Las articulaciones están conformadas por varias estructuras, por una parte se encuentran los extremos de los huesos y por otra diferentes tejidos que contribuyen a que e

stos se mantengan unidos, como es el caso de los ligamentos, la cápsula articular y los músculos.

Existe una gran cantidad de afecciones de la salud que se manifiestan por molestias en las articulaciones. Estas molestias pueden ser el dolor, llamado artralgia, o la inflamación articular que es lo que se conoce como artritis. El impacto de diversas enfermedades sobre la salud articular se ve disminuido cuando estas se ejercitan regularmente.

Medidas como la alimentación sana y  el ejercicio han sido objeto de estudio en varias investigaciones y todas concuerdan con que sus efectos beneficiosos sobre la salud pueden observarse en múltiples órganos y sistemas.  Estos dos factores son los que tienen mayor impacto en la calidad de vida a futuro.

 

Beneficios del ejercicio para las articulaciones

El ejercicio físico contribuye a preservar y proteger las distintas estructuras del aparato locomotor, huesos, ligamentos, músculos y cartílagos son igualmente beneficiados, como vemos en la tabla a continuación.

 

Consejos para comenzar a ejercitar tus articulaciones

Practicar ejercicio amerita una preparación previa, si nunca antes lo ha hecho de forma regular empiece de la forma más suave que le sea posible, así evitara lesionarse y podrá disfrutar de todos los beneficios del ejercicio para las articulaciones. Poner en practica estas recomendaciones le será de gran ayuda.

  1. Póngase cómodo.  Use ropa cómoda y unos zapatos deportivos, protéjase del sol y no olvide hidratarse bien.  Lleve con usted un envase con agua para que se hidrate durante la actividad física.
  2. Comience con pequeños paseos o caminatas.  Un buen comienzo es caminar un poco de 10 a 15 minutos dos o tres veces por semana.  Más que un ejercicio considérelo un pequeño paseo, esto será de gran ayuda. En la medida en que se sienta cómodo verá como usted mismo estará caminando por más tiempo sin darse cuenta.
  3. Incluya algunas actividades de resistencia.  caminar es un ejercicio aeróbico que ayuda a ganar resistencia física, sin embargo para mejorar la masa muscular y fortalecer los músculos y articulaciones es necesario incluir algunas actividades de resistencia empleando ligas o pesas livianas.
  4. Evite practicar actividad física después de comer. Si usted presenta rigidez matutina espere hasta que sienta sus articulaciones más “flojas” para iniciar la actividad.  Seguramente le convendrá mejor practicar actividad física por la tarde, esto le ayudará a levantarse menos rígido. No realice ejercicio antes de dormir ya que esto lo activará y le hará difícil conciliar el sueño.
  5. Evite ejercitar las articulaciones sensibles o inflamadas. En el caso de articulaciones sensibles, suele ser de ayuda calentarlas dándose una ducha caliente o aplicando compresas húmedas calientes.  Al culminar el ejercicio puede masajear suavemente la articulación con hielo o aplicar frío con una compresa de gel.  Nunca aplique calor en una articulación que se encuentre muy inflamada.
  6. Recuerde que el dolor es un aviso.   Si al hacer algún tipo de actividad física siente dolor debe detenerse, evalúe que pudo haber ocasionado el dolor y procure evitarlo.
  7. Posterior a la actividad física es normal tener molestias como cansancio y dolor leve.  Esta molestia debe desaparecer y varias horas después de ejercitarse usted debería sentirse igual que antes de iniciar dicha actividad.  En caso de que esto no sea así y presente dolor persistente o nuevas molestias debe detenerse ya que probablemente deba cambiar la intensidad o la frecuencia del entrenamiento.

 

Cuándo acudir al médico

Si usted padece enfermedades crónicas del aparato cardiovascular o endocrino como hipertensión arterial, arterioesclerosis, diabetes o problemas tiroideos es recomendable que sea evaluado por su médico antes de comenzar un plan de entrenamiento. Igualmente si durante la ejecución de cualquier actividad física usted siente palpitaciones, taquicardia, sudoración excesiva, mareos, desvanecimiento o dolor es necesario que busque ayuda.

Las personas que padecen enfermedades reumáticas deben practicar actividad física bajo la dirección de su médico o fisioterapeuta tratante.  Tener una enfermedad reumática no limita a quien la padece de disfrutar de los beneficios del ejercicio para las articulaciones, así como para la salud general.

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