Traquido en las articulaciones: ¿Por qué ocurre?

El traquido en las articulaciones es una molestia relativamente común, constituye una de las principales manifestaciones de la Artrosis, enfermedad debida a la lesión del cartílago articular que afecta a más del 80% de las personas mayores de 70 años.

 

El cartílago articular es un tejido más blando que el hueso pero con una consistencia firme.  Se localiza recubriendo las superficies de los huesos en los sitios en donde estos articulan con otros huesos.  De ahí que su función sea facilitar el desplazamiento de un hueso sobre el otro, con lo cual se logra llevar a cabo un determinado movimiento.

Una condición importante para que se logre la normal movilidad es que las superficies de cartílago se encuentren indemnes, y por lo tanto lisas, para que disminuya la fricción durante el movimiento y no ocurra así el molesto traquido en las articulaciones durante el mismo.

 

El cartílago está formado por una malla de proteínas

 

La arquitectura del cartílago es el factor clave que le permite ser capaz de cumplir funciones como amortiguar el impacto.

Esta estructura se encuentra formada por proteínas llamadas proteoglicanos que están distribuidas en forma de filamentos que se encuentran unidas por uno de sus extremos a largas cadenas de ácido hialuronico.  Estos filamentos se encuentran a su vez contenidos en una malla de colágeno, el espacio circundante está constituido por agua.

Las moléculas de proteoglicanos tienen cargas negativas que hacen que estas se repelan constantemente.  Gracias a este fenómeno, ante la compresión producida por un factor mecánico automáticamente las cargas negativas se repelen con lo que el cartílago se expande nuevamente procurando mantener su arquitectura.

Cuando el cartílago se fisura o se rompe, se pierden agua y proteoglicanos con lo que esta estructura pierde esta propiedad.

 

El traquido en las articulaciones es reflejo de que el cartílago ya no es uniforme

 

Con los años y con factores como los traumatismos, mala alimentación sobrecarga mecánica por sobrepeso o malas posturas, o simplemente por factores metabólicos y hereditarios, el cartílago va perdiendo sus condiciones, deja de ser liso, disminuyendo además su espesor.

Estos cambios llevan a que los movimientos no sean tan suaves y aparece así uno de los síntomas más característicos de la artrosis, como lo es el  traquido en las articulaciones que ocurre durante los movimientos.  Este traquido puede ser fino como la sensación de tener un saco lleno de arena en el cuello cada vez que se moviliza la columna cervical, o bien ser un traquido grueso y audible en la rodilla o el hombro al movilizar estas articulaciones.

El cartílago lesionado pierde su capacidad de amortiguar el impacto y facilitar el movimiento. Esto lleva a la aparición de otros síntomas de la artrosis como son la limitación para lograr todos los rangos de movimiento de una articulación, así como el dolor y la inflamación tras los movimientos en especial por tiempo prolongado.

 

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